martes, enero 24

Corriendo por el Llobregat... desde Martorell hasta L'Hospitalet

El domingo me tocaba tirada larga y se me ocurrió hacer un recorrido de 'sólo ida'. Fue un acierto porque de otro modo no creo que hubiera acabado. Salí desde el Pont del Diable de Martorell y fui corriendo (fuimos, que mi cuñado Jordi ya se ha convertido en un acompañante fiel) por el camino del Llobregat hasta L'Hospitalet. Para los que no lo conocéis, es una pista ancha, bien arreglada, con un perfil llano casi al 100%. Ideal para tiradas largas. Y a pesar de que el Baix llobregat no es precisamente un paraíso, hay que reconocer que este recorrido tiene su gracia. Corres todo el rato junto al río, que ahora baja más limpio que hace años, y además han ido arreglando el itinerario con árboles y pasos que evitan los barrizales (por una vez... ¡un aplauso para los políticos, hombre!). Ahora es un recorrido muy agradable para hacer salidas en bici en familia, o para pasear al lado del río; además, a la altura de Sant Vicenç es frecuente encontrar caballos y algún pony deambulando libremente.


Por culpa de una molestia que arrastro en la rodilla desde hace unos días, estuve a punto de parar en Sant Andreu de la Barca. Pero... la idea de caminar 25 km no parecía muy agradable. ¡Había que seguir! Así que me olvidé en la medida de lo posible de la molestia y con el calor acabó casi desapareciendo. En Pallejà (km 11-12) aprovechamos para hacer un primer avituallamiento en una fuente y para probar un primer 'chute' de gel de hidratos. ¡Gran idea! Nunca los había usado, pero ya os digo que a partir de ahora no pienso prescindir de ellos en las tiradas largas.


Poco a poco los pueblos fueron quedando atrás, a uno y otro lado del Llobregat: El Papiol, Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei, Sant Boi, Cornellà... La verdad es que cuando llegamos a Sant Boi (km 21 aprox) las fuerzas empezaban a ir justitas. Además, los km previos a Sant Boi son los menos agradecidos: el camino empeora y apenas te cruzas con nadie. Pero una nueva dosis de gel y un ritmo suave (5'45" velocidad de crucero) nos permitieron llegar al objetivo: L'Hospitalet, km. 25. El puente peatonal que cruza el Llobregat a la altura de Cornellà fue el último osbtáculo, por aquello de que hace una ligera pendiente hacia arribar. Pero lo superamos sin problema. El problema, eso sí, es que... ¡faltaban 5 km para completar los 30! ¡Había que alargar la salida como fuera Lo arreglamos con unas vueltas por Can Mercader (otro sitio bonito para correr) y listo. Por cierto, si alguno de los que me leéis visteis volar a un corredor y caer de bruces contra el suelo... ése era yo. Tropecé de la forma más tonta y a punto estuve de liarla, porque esas caídas con 26 km en las piernas suelen ser aparatosas. Por suerte no fue nada.

Finalmente salieron 30 km en 2h58'. Supongo que si restamos el tiempo de avituallar en fuentes y el hecho de que era un entreno sin prisa, podemos decir que el día del maratón puedo pasar el 30 en 2h40-2h45 sin demasiado esfuerzo (bueno, ya os lo diré). A partir de ahí empezará lo duro: esos 12 km... ¡Aún me quedan kilómetros por acumular! Aprovecho para felicitar a Jordi, que prácticamente completó también los 30 km tirando de coco, ya sabéis lo que es eso...

4 comentarios:

Abuelo Runner dijo...

Muy buena tirada amigo, esta saldra en tus piernas en Sevilla, para que puedas llegar en las mejores condiciones al olimpico de La Cartuja.

TRIRUNNER (Carlos) dijo...

Amigo, ya casi lo tienes, dos semanitas de trabajo y otras dos de descenso hasta la maratón. Estas tiradas son las que te hacen llegar a meta el día de la maratón, sin duda un gran entreno. Ánimooo!!!

Jordi dijo...

Un entreno cojonudo!, sí señor. Felicidades, que 30K se dicen pronto pero telita!.
Hace tiempo que tengo ganas de salir a correr por el Llobregat, este domigo o el otro hago la tirada de la semana por allí!!. :-)

Jordi dijo...

Por cierto...que gel te has tomado?. Yo no me tomo ninguno y necesito consejo.