sábado, diciembre 18

Corriendo por los caminos de Castellví de Rosanes


Hace algunos días hablábamos en este blog de las endorfinas y de la sensación de euforia que producen. Este mediodía he tenido ocasión de comprobarlo. Aprovechando los rayos de sol que hoy han hecho acto de presencia, me he calzado las zapatillas y he ido a correr a la zona boscosa de Castellví de Rosanes. Estos caminos tienen la peculiaridad de que rara vez te cruzas con nadie.
Suelo hacer a menudo el mismo circuito, que en este caso es de ida y vuelta. Empieza con una pista ancha y llana, pero enseguida empieza la montaña rusa. En total son 10 km de constantes subidas y bajadas que siguen aquella máxima de "aprieta, pero no ahoga". La verdad es que hacia el km 3 hay una subida que sí ahoga, de unos 500 metros de largo. Lo bueno es que luego viene una bajada y un tramo de llano.
Después de casi una hora rodando sin prisas por la montaña, os aseguro que se ven las cosas de otra forma.
Por cierto, el 31 de diciembre, seré uno más en la multitudinaria Cursa dels Nassos de Barcelona. Me consta que muchos de los que andáis por aquí también la correréis. ¡Nos vemos entonces!

1 comentario:

TRIRUNNER dijo...

Tenemos pendiente un rodaje por esos caminos que describes. Alguna vez lo he hecho con la bici, pero nunca he corrido por ahí. Quizás por la pereza de ir hasta el punto donde empieza el camino de tierra. Bueno, queda pendiente. Yo soy uno de esos que estará el día 31 en la cursa dels nassos para despedir el año a lo 'grande'.