domingo, febrero 13

Regreso al mundo de la media maratón

Hoy he corrido en Gavà-Castelldefels la media maratón más lenta de mi vida (1h49'41"), y sin embargo creo que hacía mucho tiempo que no me sentía tan satisfecho. La razón es que ya hacía tres años que no corría los 21 km (Granollers 2008), y por tanto el simple hecho de alcanzar la meta me ha sabido a gloria. Sobre todo porque en el km 12-13 no lo he visto nada claro y a partir del 15 se me ha hecho realmente duro.
Hace unos días os comentaba en este blog que no sabía si intentar bajar de 1h40' o salir más seguro a hacer 1h45. Ya veis que ni una cosa ni otra: como siempre, las carreras tienen vida propia. Supongo que ahí está la gracia: no todo se puede prever.
La media de Gavà-Castelldefels es bastante llana y no puede decirse que sea una carrera fea. Pero, para seros sincero, le encuentro un pequeño defecto que hoy a muchos se nos ha hecho especialmente patente: el circuito es bastante solitario y no hay mucha animación, especialmente en los km 15-19. O sea, en el peor momento.
He empezado la media con la idea de correr a 5'/km aproximadamente, y durante los primeros 5 km, casi sin proponérmelo, me ha salido exactamente ese ritmo. Poco a poco he dejado ir al grupo de la 1h40', con el incombustible Arcadi Alibès a la cabeza, y ya en el km 5 (24'54") me he dado cuenta de que hoy el objetivo no podía ser otro que llegar. Adiós marca. He mantenido el ritmo hasta el km 10 (50'05") e incluso, ya forzado, he podido sostenerlo hasta el 15 (1h15'18"), pero para entonces ya llevaba varios km dándole vueltas al coco, síntoma inequívoco de que las fuerzas no acompañan.
Mi reto personal no ha empezado hasta después del avituallamiento del 15, cuando el grupo de la 1h45' se me ha escapado. He aprovechado el avituallamiento para relajarme, caminar unos metros, tirarme agua por encima y plantearme una nueva carrera. A partir de entonces me he hecho a la idea de acabar caminando, o incluso de correr por encima de las 2 horas, un tiempo que ni siquiera me había planteado hasta ahora. Así que he cambiado de chip. Las piernas me quemaban y cada kilómetro se me hacía eterno. He probado todos mi repertorio de trucos psicológicos, intentando ver el lado positivo del esfuerzo. Pero nada. Ha sido una de esas carreras en las que a uno todo le sale mal.
Poco a poco, muy lentamente, los puntos kilométricos han ido quedando atrás. En el km 19 he mirado el reloj y me he dado cuenta de que, al fin y al cabo, tampoco estaba tan lejos de la 1h45', que era mi referencia al empezar. Me he planteado que, si era capaz de no desfallecer en los últimos 2 km, todavía podía correr por debajo de 1h50'. El tramo peatonal del último kilómetro, algo más animado, y alguna que otra pequeña bajada, me han ayudado a conseguirlo. De repente, me he encontrado en la pista de atletismo, a 100 metros de meta, con el crono en 1h49'.
Me he prometido a mí mismo que no despreciaría el esfuerzo realizado. Que no cometería el error de limitarme a comparar marcas. Así que he llegado sonriendo, y además tenía buenos amigos esperando con la cámara en la mano. Así que ahí me tenéis, contento de mi pequeño triunfo, que desde luego es una pequeña anécdota sin más importancia. Pero, al fin y al cabo, la felicidad es eso, ¿no creéis? La suma de pequeños triunfos.
No puedo acabar mi pequeña crónica egocéntrica sin mencionar el tiempazo de Carlos: 1h19' y poquitos segundos. ¡Echad un vistazo a su blog! Lo dicho... pequeñas satisfacciones que cuestan mucho esfuerzo. Y que, mira por dónde, nos hacen felices.
(Clasificaciones de la mitja de Gavà clicando aquí)

6 comentarios:

Maier dijo...

Fenomenal muchacho, es un crono cojonudo por como lo cuentas.. es una felicidad compartida con gente como yo, que no somos nada mas que sufridores pero a la vez felices de lo que hacemos. La carrera te a hecho sufrir y a la vez disfrutar por la forma de leerla y eso nos hace fuertes para la vida diaria que no es un camino de rosas. Por mi parte decirte que muchas felicidades. Ah yo estuve en Gava
viendo la llegada..

David Aleu dijo...

Osti nanu, enhorabona, però amb aquesta marca fins i tot jo et podria haver fet de llebre!

TRIRUNNER dijo...

Mi más sincera enhorabuena, te felicito porque hoy has conseguido un pequeño triunfo personal y tal y como narras la experiencia es para estar doblemente satisfecho... realmente te he visto contento al acabar y me alegro de que sea así, porque a pesar de que hay gente que ve sólo una marca o dicen que podrían haber hecho 'no se qué', hay que estar ahí para vivirlo, los toros desde la barrera se ven de otra manera. Tío, con dos cojones!!!!

Anónimo dijo...

felicidades!! todos sufrimos un poco ayer justo por donde comentas, (debía haber un virus o algo por ahí jeje)
pero al final se disfruta llegar

Anónimo dijo...

Felicidades, chaval!!
Esto me recuerda a mi primera media, y a las otras en las que nos hemos hecho de liebre el uno al otro, haciendo el payaso en los havituallamientos... Te felicito y me das ánimos para volver a trotar por estos montes!

LEONIDAS

Blogger dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. ¡Incluso a los que me habéis linchado! :-)
Leónidas, bienvenido de nuevo. A ver si es verdad que salimos un día a trotar por las montañas 'torrellenques'.