domingo, diciembre 18

Mitja Marató de Vilanova 2011: primera conclusiones para Sevilla'2012

Tras una semana algo rara en cuanto a entrenos (por culpa de una vieja lesión en el gemelo que ahora reclamaba protagonismo), esta mañana me he plantado en Vilanova en compañía de Trirunner. Objetivo: 21,1 km a ritmo de maratón. Y si podía ser un poquito más rápido, pues mejor. Todo muy claro, excepto una pequeña duda: ¿y cuál es mi ritmo de maratón? Como luego veréis, esa pregunta tiene su importancia. Antes de nada, decir que ha sido un placer conocer en persona al bueno de abuelo runner (que es como Google: si no estás en su blog, es que no existes :-)
Desde hace un par de meses vengo entrenando con el objetivo de acabar el maratón de Sevilla en febrero, y se me había metido entre ceja y ceja una marca muy concreta: 3h30'. Así que era fácil adivinar mi objetivo para hoy: correr en 1h45, es decir, a 5'00"/km. Tengo que confesar que en realidad confiaba más bien en acercarme a 1h40, o quién sabe si un poquito menos. Estos últimos años no me he prodigado demasiado en medias, así que aún tengo que cogerle el tranquillo a la distancia, ¡sobre todo si quiero acabar el maratón! Mi última media (Gavà, en febrero) acabó en 1h49'.
Con estos precedentes... disparo de salida y venga, allá vamos. He pasado el km1 en 4'45", el km2 en 9'30", el km3 en 14'15", el km4 en 24'00"... es decir, como un reloj a 4'45". Buen ritmo (para hacer 1h40' o menos). El problema es que no me sentía muy cómodo. He seguido más o menos al mismo ritmo hasta el km10 (48'05"), pero en ese punto ya sabía que difícilmente mantendría el ritmo sub 4'50".
Me he entretenido leyendo los mensajes de las camisetas, cada vez más frecuentes en las espaldas de los corredores. Una chica a la que he pasado lucía el mensaje "si yo puedo, tú también". Otro proclamaba: "Nunca corro solo". Y tenía razón: ¡hoy éramos cerca de 1.300!
He aguantado hasta el 12, y luego el 13 (primera rampilla), el 14... y cuando he llegado al 15 (1h13'41", aún por debajo de 5') he optado por caminar unos metros aprovechando el avituallamiento de agua. A partir de ahí la media se ha convertido en una pequeña tortura para mí. Con muchas dificultades y la ayuda de Trirruner, que ha tirado de mí en el último km, he conseguido entrar en meta en 1h46' (5'02" de media).
¿Conclusiones? Como prefiero hacer lecturas optimistas, lo primero es que ha sido un buen entreno. Lo segundo: empiezo a coger ritmos de menos de 5' con cierta soltura, cuando hace unos meses me costaba dios y ayuda. ¿Y lo mejorable? esos últimos km de la media (15-21), que se me han atragantado. Me faltan muchos kilómetros en las piernas antes de Sevilla. Y, eso sí... quizá debo olvidarme por ahora de la marca de 3h30' y centrarme en el objetivo de llegar a meta con el mejor tiempo posible.
La próxima será la san silvestre (quizá me una al 'club' de El Masnou para correr 5 km el 26) y, en enero, Mitja de Sitges. ¡Nos vemos!

domingo, diciembre 11

Carretera de les Aigües - Sant Cugat: 22 km de desniveles y buen rollo

Hoy tocaba tirada larga y, acompañado de Jordi (al que veis con camiseta amarilla), hemos ido a la carretera de les Aigües dispuestos a llanear durante algo más de 20 km. Pero, mira por dónde, nos ha dado por empezar a subir... y, bueno, la cosa se ha convertido en una pequeña aventura. Hemos subido un primer km de infarto (150 m de desnivel en un km) y hemos continuado subiendo hasta el km 3 de forma lenta, sin prisas, porque quedaba mucho.

Una vez en la carretera de la Arrabassada, y con las pilas cargadas gracias a una fuente natural que brota de la montaña, hemos cogido una pista que llevaba hasta Sant Medir, y luego hasta Sant Cugat. Y allá hemos ido, sin querer pensar en lo que nos deparaba la vuelta. Ha sido una gozada correr por caminos silenciosos por donde no había nadie, disfrutando del mero hecho de correr y sentirse libre. El único problema es que eran en total 8 km de bajada, al principio suave y luego algo más intensa... hasta llegar a Sant Cugat. Luego habría que subir...

Así que ya os podéis imaginar: hemos aprovechado la fuente que hay cerca del Pi de'n Xandri para beber y hemos vuelto en dirección a Can Borrell. Esta vez hemos cogido otra pista que parecía más suave, pero, ay, amigo... se acabó la fiesta en el km. 14. Una fuerte rampa, primero de tierra y luego de asfalto, se ha encargado de recordarnos que eso de bajar se acaba pagando con una generosa subida, así que hemos completado una subida nada despreciable de siete kilómetros en total, con un desnivel de 340 metros (desde los 90 de Sant Cugat hasta los 430 del llano del Tibidabo). Sin duda lo peor han sido los km 14-16, cuando las fuerzas empezaban a estar mermadas y la subida castigaba con fuerza.

Hemos probado todos los trucos psicológicos: desde 'hacernos amigos de la subida' hasta acortar los pasos y aflojar el ritmo. Pero os aseguro que no siempre funcionan, jeje. Llegar a la carretera de la Arrabassada de nuevo ha sido como ver un oasis, aunque aún nos faltaban 2 km de subida por asfalto.

A partir de ahí, y cuando llevábamos casi 19 km, ya sólo quedaba lo más fácil: una bajada espectacular hasta la carretera de las Aigües. Hemos aprovechado en el km 20 para hacernos unas fotos y el último kilómetro y medios hemos llaneado.

Al final, nos han salido 22 km con una media bastante lenta (6'25"/km), que por otro lado se corresponde con el perfil, las paradas para beber e incluso una involutaria incursión en una finca particular... en fin, que ha sido una sesión un poco festiva. 2h22' de excursión por las montañas de Collersola.

Lo repetiremos... aunque creo que cambiaremos el primer kilómetro!!

sábado, diciembre 10

Mitja marató de Vilanova: perfil y aspectos técnicos del recorrido

A una semanita de la Mitja de Vilanova, uno empieza a tener el gusanillo de probarse de cara al maratón de Sevilla (febrero 2012). La Mitja Marató de Vilanova, en la que participaré dentro de una semana, no es una carrera 100% llana, pero tampoco puede considerarse una carrera dura en absoluto. Si tuviera que ponerle un adjetivo, de hecho diría más bien que es un recorrido fácil.

Lo que sí es cierto es que tiene un perfil bastante urbano (a pesar que se mueve también por fuera de la población) y que abundan los giros de 180º. Eso puede ser un problema para los que tienen un nivel muy bueno y buscan arañar segundos (quizá por eso no se suele bajar de 1h10' en esta media), pero no es un problema significativo para los que nos movemos en niveles más populares. De hecho, mi mejor marca en los 21 km la hice en esta prueba (1h19'45", cuando... en fin, cuando entrenaba bien, dejémoslo ahí).

Algunos estaréis mirando el perfil que adjunto y os preguntaréis: ¿Cómo que no es difícil? ¡Pero si acaba en subida! Bueno, en realidad este perfil engaña un poco. Es verdad que entre los km 13 y 15 hay una subida, pero es que en total subiremos 20 metros en 2 km, es decir, subiremos un metro por cada 100 metros... Hombre, si uno va tocado, todo parece cuesta arriba, pero no puede decirse que esto sea una subida seria. Imagino que la del 19 sí la notaremos más, por aquello de que vamos más tocados, pero que nadie se alarme que esto no es ni mucho menos un final rompepiernas.

¿Cómo correr esta media? Pues ya que los primeros 7 km tienden a bajar y hasta el 13 será llano, quizá lo ideal es aprovechar esta parte buena del recorrido para arañar unos cuantos segundos a cada kilómetro. A partir del 14 el recorrido es menos propicio para acelerar, pero tampoco nos va a machacar, así que a partir de ese momento podemos mantener el ritmo previsto, en función de las fuerzas que tenga cada uno.

Por mi parte, y teniendo en cuenta que tengo las piernas oxidadas en lo que respecta a las medias, saldré a 5'/km, quizá unos segundillos más rápido. Si en el km 10 veo que la cosa va bien seguiré bajando segundos con la idea de acercarme a 1h40', quién sabe si algo menos. Y si no... pues nada, habrá sido un buen entreno de cara a Sevilla. ¡Ánimo, chic@s!

lunes, diciembre 5

Tirada larga por la Carretera de les Aigües

Bueno, amigos, últimamente me dejo ver más bien poco por las carreras, así que tengo que leer con envidia vuestras crónicas. Sobre todo en días como ayer, donde por lo que veo casi todos fuisteis a Mataró. Trirrunner con 1h20', Jordi Solé con un meritorio 1h41', Abuelo Runner con un marcón de 1h36', y tantos otros a los que sigo en los blogs.
Por mi parte, ayer tocaba tirada larga. Bueno, si por 'tirada larga' se puede entender un entreno de 20 km (para mí lo es). Después del entreno del viernes (14 km con algunas series de 2.000), el sábado decidí descansar para recuperar un poco. Así que ayer domingo tenía la incógnita de si aguantaría los 20 km que me tocaban. Afortunadamente, iba bien acompañado por mi cuñado Jordi, que resultó ser un gran sparring.
Empezamos a correr a las 10 AM en el km 0 de la carretera de les Aigües con la idea de llegar hasta el final de la carretera y volver. Empezamos a un ritmo muy suave, de 5'45" aprox, y poco a poco progresamos hasta 5'30". Cuando se nos acabó la carretera (los que sois de aquí sabéis que son 8 km aprox), seguimos la pista en dirección a Sant Pere Màrtir, y ya puestos, subimos hasta Sant Pere Màrtir para completar una ida de 10 km.
Cuando llegamos arriba, media vuelta, recuperar el aliento... y a volver sobre nuestros pasos. Suerte de la fuente del merendero, porque con el día soleado que hacía la hidratación se nota más. Tras la bajada de St Pere Màrtir, tocó subir hasta el puente de madera y, esta vez sí... vuelta al llano. Nos quedaban 8 km.
Era la primera vez que Jordi superaba la distancia de 12 km, así que le había ido frenando para que no acabara dejándose el hígado. En realidad, él está costumbrado a distancias más cortas, sí... pero a ritmos realmente buenos (4'30" sin demasiados problemas). Enseguida nos plantamos en el km 15 y, casi sin darnos cuenta, nuestro ritmo pasó a 5'20". Lo mejor es que aún teníamos fuerzas para seguir bajando el ritmo, así que rápidamente estábamos corriendo por debajo de 5'. Así que... increíble pero cierto: yo que dudaba de mis fuerzas, y resulta que habíamos completado 20 km con una fuerte subida en el km 9 y con los últimos 5 km por debajo de 5'. Y Jordi, por primera vez en su vida... había pasado, y de largo, los 12 km. ¡Nada menos que 20 km!
Ya veis, sin ser nada excepcional, fue una pequeña alegría que me permite ver con un poquito más de optimismo el reto de Sevilla.
Saludos a tod@s!